Mar. Jul 14th, 2020

La Carreta del Diablo

Hace muchos años, el Diablo, transformado en huaso elegante, vestido de negro, solía pasearse en su incógnita y llamativa carreta por la vía que unía los poblados del Cajón, hoy llamada Camino al Volcán. Según los que le han visto, la descripción de la escena de la carreta es la siguiente: “Los caballos que tiraban la carreta apestaban, como su conductor, a putrefacción y azufre, y eran de color negro azabache, de ojos rojos como la sangre y de aliento de muerte”. Cada vez que se sentía a lo lejos el ruido de los cascos de los caballos golpeando contra la endurecida tierra y el rechinar de las ruedas de madera en medio de la noche quieta, todos sabían, secretamente, que Mefistófeles había salido a buscar almas o a presagiar alguna muerte.   

También el relincho de los caballos delataba la presencia del Príncipe de las Tinieblas, esos relinchos aterradores, como gritos de miles de almas encerradas gimiendo su martirio en lo hondo y quemante del infierno. Entonces, si la carreta se detenía frente a la propiedad de algún poblador, todos adivinaban, y desgraciadamente nunca se equivocaban, que allí moriría en poco tiempo alguno de sus moradores.

Fue por aquella época, bajo la influencia de esa atmósfera, que un hombre ya olvidado (al que para mejor entendimiento de nuestros lectores le pondremos el nombre de Pedro), dueño de una pequeña parcela en el pueblito de Melocotón, hizo pacto con Luzbel. Pedro hizo su terrible trato durante una fría y silenciosa noche. Esperó la carreta y encaró al Maligno en persona. Una vecina, de esas que suelen husmear lo inacostumbrado y secreto, lo vio esa noche, escondida tras unos matorrales frondosos, y fue ella la que corrió el rumor que constituye hoy la parte esencial del relato.

Era una noche fría, oscura y silenciosa. Ya todos dormían y ninguna alma vagaba por las calles. La mujer vecina de Pedro, que quizás en qué virtuosos o pecaminosos pasos andaba esa noche, sintió un sonido de cascos de caballos y el rechinar y crujir de maderas. Volvió la cabeza, y entonces la suave brisa trajo hasta sus narices un efluvio de azufre y pudrimiento. Luego se percató de que el ruido cesaba, de que el silencio era inmenso, y, oculta tras unas matas, vio la silueta de una carreta que se detenía. Entonces oyó el infernal relincho de un potro de la muerte y luego el pausado respirar del Señor Oscuro. Sintió miedo, como si su alma fuera atraída irresistiblemente por el mal, por el pecado, por la tentación. Sentado bajo un árbol seco y deshojado, esperaba Pedro. La mujer sintió que su cuerpo temblaba, que su alma se le escapaba por las narices y que sus huesos se astillaban. Sus sentimientos eran contradictorios. Horrorizada, miró hacia el cielo, y entonces se identificó con la luna que ahora mostraba su fisonomía de niña enamorada de la noche y no del sol. Bajó la vista y vio a Satanás ofreciendo a Pedro un papiro arrugado y viejo para que firmara con su sangre su fatal destino de multimillonario con buena salud. Y Pedro aceptó, mientras su vecina salvaba su espíritu pensando que más vale un alma pobre y llena de vida que un potentado sin felicidad ni alma propia…

De un día para otro Pedro ya no fue Pedro, sino Don Pedro, y adquirió riquezas, muchas tierras, prestigio y fama. Tanta reputación y popularidad, más el incontenible avanzar del tiempo, sin embargo, hicieron que Don Pedro olvidara su convenio con Satán. Aunque toda la gente de esos poblados comentaba el famoso pacto entre Don Pedro y el Diablo, este repentino millonario siempre callaba el origen de sus posesiones. De tanto callar, terminó olvidando.

Pero lo que está escrito y firmado se cumple. Pasaron los años y Don Pedro envejeció, hasta que treinta años después llegó la noche en que, según el trato olvidado por uno pero no por otro, el Espíritu del Mal se presentaría para llevarse a su nueva presa. Esa noche, Don Pedro, más olvidadizo que nunca, se sintió atraído por la fría oscuridad y por el silencio, por la hermosa calma que todo lo envolvía, y salió en su lujoso carruaje tirado por caballos fina sangre por las desiertas calles de polvo. El destino se cumplió: en esa ocasión Don Pedro desapareció. Se cuenta que tiempo después, en lo que hoy se conoce como el sector de El Toyo, una mañana heladísima apareció el carruaje de Don Pedro, en la que estaba sólo su chupalla. No había ningún rastro de su cuerpo. Se le buscó por casi todo el valle del Maipo, pero nunca, jamás apareció.

Recopilado por: Julio Arancibia O.

20 thoughts on “La Carreta del Diablo

  1. ¡Hola!
    Felicitaciones por la recopilación de mitos y leyendas.
    Recomendaré la página.
    Cariños, Gladys Teresita.

  2. Muchas gracias Gladys por tu visita y gracias también por recomendarnos. Esperamos volver a leerte pronto. Saludos.

  3. Gracias Gladys Teresita por tu buena onda, gracias por recomendarnos en tu programa de Radio Agricultura juntos en la noche.
    Un saludo desde el Valle del Maipo.
    Claudio

  4. ziii… ta weno la leyenda pero es muii larga me gustariia una mas corta pero = me guto

  5. Buen sitio, podrían agregar leyendas de La Florida también 🙂 ¡felicitaciones!

  6. lo encontre fabuloso, es super educativo que se rescaten las leyendas de este lugar hermoso, pero hay otra que no puedo encontrar, parece que es paranormal si alguien sabe lo de la vuelta cachencho publiquelo.

  7. Ruth, mira lo que encontré acerca de la “Vuelta de Cachencho” http://bit.ly/hWrWGP. Personalmente, seguiré investigando acerca de la parte mística, que en mi infancia también me tocó oír tremendas historias acerca de esta famosa vuelta. Si encuentro algo lo subiré aquí mismo. Saludos!

  8. Creo que desde ese sector proviene el nombre de puente alto, llamado antiguamente Pueblo de Las Arañas, allá se encontraba el Puente Alto, es toda la información que tengo.
    Gracias por escribir.
    Claudio

  9. QUIEN SE SABE LA HISTORIA DEL FAMOSO CRISTO NEGRO, QUE ESTA JUSTO A LOS PIES DEL PUENTE SAN RAMON ENTRANDO A PIRQUE. LA BUSCO POR TODOS LADO Y NADIE LA SABE, PORFAVOR ALGUIEN QUE ME PUEDA AYUDAR 🙂

  10. GRACIAS POR LA INFORMACION ME SERIVIRA MUCHO PARA LA TAREA QUE DEBO HACER MUY BUENA INFORMACION GRACIAS.
    ATTE: KRISTHIAN

  11. ho mai gaq que chido que hayga gente que publiquen tantas cosas padres gracias con esto me saco un dies

  12. Puente Alto es rico en tradiciones culturales, y sobre la leyenda que leí es buenísima, además la página es muy recomendable, sobre todo para los estudiantes, muy educativa y cultural. Pero debo pedirles algo a los literatos de esta página, que por favor me ayuden a encontrar una leyenda rural,actual o colonial para presentarla en la muestra costumbrista que se hará en abril, acá en puente alto, ya sea para adaptarla al estilo de comedia musical o algo tragicómico y poder también adaptarla. El año pasado presentamos una leyenda llamada “La vuelta de los Afligidos”.

  13. cual es la historia de la vuelta de cachencho,si me la pueden publicar gracias,excelente los mitos y leyendas

  14. Hola, la vuelta tiene su origen a mi abuelo Eugenio Abuin Liotard, quien tenia un negocio justo en la vuelta. Fue una persona muy conocida y solidaria, cada oportunidad en que un vecino requería ayuda, ahí estaba. Ocurrían choques por lo cerrada de la vuelta que iniciaba el Camino a Puente Alto, calle Eyzaguirre. Alli terminaba Santa Rosa. A él le decían de chico Cachencho, por lo que quedo así. Era bombero, ayudaba a la gente cuando el Río Maipo se salía, albergándolos en su casa y negocio. Si una persona estaba a punto de que su bebé naciera, el en su camioneta la trasladaba.

  15. Es verdad que tu abuelo o bis-abuelo era corredor de autos en un circuito que venia de Concha y Toro-Eyzaguirre-Santa Rosa…y justo en la esquina de SRconE se volcó dando vuelta de campana y de ahí en adelante todos se referian al lugar como “Donde se dió vuelta Cachencho” y de ahí derivo su nombre?

  16. Hola, me sorprendio esta leyenda, les cuento, en el año 1962 fui interno en la escuela granja las nieves hoy escuela industrial las nieves, tenia 7 años, las primeras semanas lloraba todas las manañas al despertar, y un dia me desperte y escuchaba los relinchidos de un caballo, y cada vez mas fuerte, y cerca, y despues se alejaba, y volvia, al principio cuando escuche por la primera vez , no me extraño ya que sabia que era campo, pero al acercarse y alejarse, me provoco panico, al otro dia todos contaban una version de los hechos ya que algunos vieron una figura gigante, y para mas remate en esos meses murio uno de los hermanos de la salle del internado, nunca me olvide de eso, y hoy busscando antecedentes de mi pasado me encontre esta pagina………coincidencia ?

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